¡Derribando los estigmas de la salud mental masculina!

La crisis sanitaria ha afectado de manera directa nuestro bienestar y salud mental. Cuando hablamos de la salud mental de los hombres, existen a su alrededor una serie de estigmas y construcciones sociales que los llevan a no compartir sus sentimientos, ni hablar lo suficiente sobre el tema. Y es que para algunos admitir que están pasando por un episodio de estrés o depresión es sinónimo de debilidad. Así como hay otros, que deciden no acudir a terapia para evitar compartir su intimidad con un extraño. 

Estigmas cargados de estereotipos de género, masculinidad tóxica, y que han provocado que hoy el suicidio masculino esté aumentando a un ritmo alarmante. Todo esto como parte de la llamada “epidemia silenciosa”.

Pero,  ¿por qué es necesario derribar estas barreras y normalizar el hablar de salud mental entre hombres?

La mayoría de las personas que están viviendo un problema de salud mental, necesitan ayuda profesional para mejorar. Y la única forma de obtener ayuda es pidiéndola, por ende, es necesario derribar estas barreras y hablar de la temática, para que nunca más alguien sienta vergüenza o temor de exponer lo que está sintiendo. Recordemos que recibir un diagnóstico preciso y seguirlo con un tratamiento es esencial.

Por otro lado, hablar de salud mental entre hombres, nos ayudará a combatir el estigma de que los hombres no se expresan. Al normalizar, y poner sobre la mesa este tema, estamos potenciando una conversación positiva para reemplazar el prolongado y perjudicial silencio. Además, estaremos siendo un agente de cambio, y ayudando a transmitir este mensaje a las futuras generaciones. Nuestras voces pueden cambiar el mundo, e incidir directamente en frenar esta llamada pandemia silenciosa.

¿Cuál sería un buen primer paso? Lo primero, para derribar estas barreras y estigmas, es sentir. Necesitamos hablar abiertamente sobre lo que nos pasa, dejar de sufrir en silencio. Entender que está bien no tener tu vida en orden. Está bien sentirse deprimido. Está bien sentirse agobiado. Está bien estar ansioso o estresado. Está bien tener miedo. Está bien no tener todo resuelto. Somos humanos, y estamos vivos. Y está bien hablar de lo que nos sucede, Lo que no está bien es sufrir en silencio.

Por otro lado, si es un amigo el que está pasando por un momento malo, o notamos que está con problemas, NO pasemos por alto su sentir, y preguntémosle cómo se siente, intentemos detectar si sufre cambios en su comportamiento. Ofrécele tu apoyo, escúchalo, sé paciente. Aliéntalo para que hable con su médico o consulte a un profesional de salud mental. Crea un ambiente seguro, libre de masculinidad tóxica, y en el que él sienta que estás, que es normal lo que está viviendo, que puede pasar, y por sobre todo, que existe ayuda disponible y va a poder sentirse mejor.

¿Cómo identificar el momento en que es necesario buscar ayuda profesional? Primero que todo es importante señalar que cualquier persona puede beneficiarse de los servicios psicológicos con el fin de mantener su bienestar general o incluso como una forma de auto conocimiento. Por otro lado, si bien no hay un momento exacto, es recomendable acudir a terapia cuando existe un problema que supera las fuerzas que tienes en determinado momento para solucionarlo. Cuando sientas que lo necesitas, debes buscar ayuda, y si no sabes cómo hacerlo apóyate en alguno de tus pilares más cercanos, para que puedan dar este paso juntos. Recuerda que este tipo de problemas no son posibles de anular solo con fuerza de voluntad u ocultando y haciendo como que todo está bien.

Por último, recordá que los problemas de salud mental NO son un signo de debilidad, y pueden afectar a cualquier persona, más allá de su género, edad  o grupo étnico.